Sugerencias para la planificación de comidas sanas
Comer de manera sana no tiene por qué darte mucho trabajo. Seguir algunas pautas sencillas puede ayudarte a crear comidas que te hagan sentir maravillosamente bien.
Una guía fácil para comer bien
Implementá estos planes y sentí la diferencia en cuestión de días:
- Disfrutá de por lo menos dos porciones de pescado por semana, una de las cuales debe ser un pescado graso como salmón, trucha, caballa, sardinas o atún fresco.
- No frías la comida - cocinala a la parrilla, escalfada o al vapor.
- Intentá comer por lo menos cinco porciones de frutas y verduras por día. Una porción puede consistir de una fruta mediana o de un vaso de jugo recién exprimido, un plato de ensalada o dos cucharadas de verduras crudas, cocidas, enlatadas o congeladas.
- Elegí productos lácteos de bajo contenido graso, como por ejemplo, la leche descremada, el yogur y el queso de bajo contenido graso.
- Organizá cada comida sobre la base de algún hidrato de carbono con mucho almidón - como por ejemplo el pan, las papas o el arroz.
- Comé más fibras, obtenidas de frutas, verduras, lentejas y cereales integrales.
- Utilizá menos sal - tratá de darle gusto a la comida con jugo de limón, hierbas, ajo, especias o mostaza.
- Elegí un producto untable rico en grasas poliinsaturadas, en vez de la manteca que es rica en grasas saturadas.
- Disfrutá de golosinas, tortas, galletitas y alimentos grasos como las papas fritas sólo para darte un gusto cada tanto.

