Humectá tu ropa
La glicerina es un subproducto natural del proceso de fabricación del jabón. Cuanta más glicerina contenga un jabón, mejor para la piel ya que con su uso se conseguirá una hidratación profunda. La glicerina atrae la humedad y se disuelvefácilmente en el agua. Sus propiedades emolientes también se pueden aprovechar para la ropa, ya que con el tiempo y los sucesivos lavados los tejidos se van deteriorando y los colores van perdiendo brillo. Una dosis de glicerina extra ayuda a mantener el color, la textura y la suavidad de tus prendas favoritas. Ahora es más fácil cuidar pulóveres de lana pura, encajes antiguos o la ropita del bebé sin exponer la ropa que más querés a procesos que, lavado tras lavado, terminarán por opacarla o quitarle esa delicadeza que la vuelve única.
Además, hay otros consejos para tener en cuenta a la hora de realizar un lavado inteligente. Las prendas de lino, por ejemplo, se encogen con facilidad. Le podés devolver su forma original planchándola del revés y a alta temperatura mientras está húmeda. En tanto, las de viscosa necesitan un poco de vapor durante la plancha. Y la seda, quizás el tejido más delicado, no puede ser estirada mientras se seca. Mientras la lana tiene fama de difícil, la realidad es que con airear la prenda es suficiente para conservar su suavidad. Y en cuanto al denim, se recomienda lavar los jeans al revés, para evitar la pérdida de color.
Con un poco de atención y cuidado, tu ropa puede lucir como nueva durante mucho tiempo.
