Instintos animales

¿Por qué elegimos un producto en vez de otro? Te sorprendería saber todo lo que sucede en tu inconciente cada vez que haces una compra.

Comprensión del comportamiento animal

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Las actividades animales tales como alimentarse, acicalarse y buscar alimento pueden enseñarnos tanto sobre los consumidores como usar un grupo de estudio y cuestionarios, de acuerdo al profesor Francis McGlone de Unilever R&D. Su investigación sobre los nervios sensores y los procesos del cerebro y cognitivos está abriendo nuevas formas para que Unilever entienda las elecciones de la gente al realizar una compra y usar un producto.

Francis cree que cuando compramos alimentos o productos de cuidado personal, estamos motivados por conductas profundamente arraigadas. "Son inconcientes – y no se puede llegar a ellas a través de técnicas de cuestionarios convencionales."

En contacto con los consumidores

En cambio, él está usando una serie de técnicas de medición en la neuroconciencia cognitiva, que incluyen imágenes del cerebro, para ver lo que pasa cuando interactuamos con productos.

El aseo (por ejemplo, peinarse el cabello), la alimentación y el obtener el alimento (reemplazado por las compras en el shopping) son más que actividades puramente funcionales. Las mismas activatan una red particular en nuestro cerebro, creando sentimientos de bienestar. En tanto uno expera que un champú limpie el cabello, esta investigación demuestra que también lavamos nuestro cabello porque nos impulsa la sensación de sentirlo lindo.

Activación del sistema de placer

Al trabajar con un equipo de científicos de la Universidad de Gothenburgo en Suecia, Francis descubrió una clase especial de nervios en la piel que responden al contacto placentero. Las fibras C se toman más tiempo en transmitir su mensaje sensorial y son muy particulares en cuanto al tipo de estimulación que necesitan. Una caricia suave en alrededor de 5cm por un segundo, con una fuerza de alrededor de 1g, es ideal – exactamente la clase de contacto que hacemos cuando nos aseamos.

"Podemos ver que este tipo de caricias activan partes del cerebro responsables del bienestar y la felicidad, nos aseamos para sentirnos bien, no simplemente para estar limpios," dice Francis.

Este es un terreno rico para Unilever cuyos productos atraen a los consumidores a través del contacto, ya sea por la sensación del champú en el cuero cabelludo o por la forma en que se siente el envase en la palma de la mano. "Estas experiencias son multi-sensoriales, así la forma en que nuestros sistemas sensoriales afectan la percepción y la emoción es parte integrante de nuestra investigación," agrega Francis.

"Los aspectos emocionales y sensoriales de un producto no son simplemente un agregado a la funcionalidad – son vitales, para los bebés tanto como las abuelas," concluye Francis.

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